jueves, 20 de enero de 2011

Acabas de nacer

Acabas de nacer para mi alma
hueles a trébol
a vino viejo
a cognac enardecido.
Me enamoré de tus pecas,
de tu sonrisa fácil
cargada de tristeza.
Me emocionaron tanto,
el brillo apacionado de tus ojos,
el sencillo diagrama de tu gesto.
En la cita temprana
de la calle sin ecos,
entre cuatro paredes
con nostalgia a tango,
aprendí de memoria
la geografía de tu cuerpo
sin rozarte siquiera con la mente
Al verte descubrí que despertaba
de un agudo letargo.
Sola en tu soledad
te sentí necesaria
para llenar mi propia soledad,
y enseguida quise ser tu padre.
Después quise ser tu hermano.
Mas tarde quise ser tu amante.
Quise ser todo eso,
que a vos te hace falta.
Pero soy tan inútil
que no acierto el camino
para poder llegar como quisiera,
al difícil reparo de tu alma.
Por eso me pregunto:
Si acabas de nacer,
¿Cómo es que sigo solo?...

De: "Soledad pero no tanto"
Editado por Instituto Amigos del Libro Argentino
1972

No hay comentarios:

Publicar un comentario