sábado, 22 de enero de 2011

Urgencia de ser tú; de estar en tí

Cada vez que te veo
te descubro de nuevo.
Continente de inexplorables selvas
tu corazón.
Intrincado maranfio de misterio
tu pensamiento.
En tu voz suficiente
descubro la soledad de tu palabra.
Cada vez que tu mano
se aquieta en el saludo de mi mano,
es un abrazo intenso que te doy.
Y en esta brevedad tan quieta
se confunde mi angustia
con tu angustia.
Mi amor sin presupuesto;
sin símbolos reflejos, que se abren,
rumbo a tu continente.
Con palabras comunes y asustadas,
con la brisa tostada de tu pelo,
con rojo para labios
tu boca me contesta
y tu voz se acomoda
a mi universo sin voz.
Todavía no conoces mi fuerza acumulada,
mis vigores inútiles.
La constancia prudente de mi gesto
te desorienta.
Pero yo te presiento con urgencia,
he aprendido a llevarte a mi almohada
a sentirte de cerca,
en el profundo silencio de tus ojos.
No quiero ser para tu viaje,
una estación de paso.
No quiero ser una hostería en tu ruta.
No quiero creer que te perdí
en el momento que te conocí.

De: "Soledad pero no tanto"
Editado por Instituto Amigos del Libro Argentino
1972

No hay comentarios:

Publicar un comentario