jueves, 27 de enero de 2011

Hipocampos

Tu sonrisa pletórica
y tus días
todavía sin destino.
Somos como caribes
contrabandistas de un amor
que empalma nuestros sexos
con los ojos,
provocando el orgasmo anticipado,
como un despertador
que suena antes de hora.
Cuando tu voz
que es aguda y cristalina
se quiebra en inflexiones graves
me excita inútilmente,
sin que consientas
en nuestra integración definitiva.
Somos dos hipocampos
que la vida condena
a vivir en océanos diferentes.

De: "Soledad pero no tanto"
Editado por Instituto Amigos del Libro Argentino
1972

No hay comentarios:

Publicar un comentario