martes, 1 de marzo de 2011

Angustia controlada

En la dilatada vaguedad
de la pieza vacía
casi sentí tu piel
derramarse en mi angustia.
Células fotoeléctricas
captando mi tristeza
rotando como ráfagas de escarcha
en el silencio prematuro
de mis horas en blanco.
De pronto,
el sonido metálico de una llave,
me indica tu retorno;
tal vez...
Pero aunque el sonido proveniera
de una puerta vecina,
aunque fueras otra llave,
otras pisadas,
algo se habrá iniciado ya,
con el receso
de mi angustia controlada.

De: "Soledad pero no tanto"
Editado por Instituto Amigos del Libro Argentino
1972

No hay comentarios:

Publicar un comentario