martes, 1 de marzo de 2011

Perdón

Me desprendí de la escafandra de prejuicios,
conteniendo el aliento
descendi a las regiones abisales
de tu oculta ternura.
Después, sobre la arena,
en la explosiva actividad de tus manos
me dejé perdonar.

De: "Soledad pero no tanto"
Editado por Instituto Amigos del Libro Argentino
1972

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