Prendí el televisor
de mi mente,
te conecté a mis sueños
y te soñé despacio
casi sin cortes
hasta la madrugada.
La tanda me sorprendió,
despierto todavía,
agotado el programa.
Busco bajo la cama,
las señales de ajuste,
mientros espero la imagen
encuadro la vertical,
la horizontal,
corrijo los fantasmas,
me preparo de nuevo.
El televisonema,
está a punto de comenzar,
es casi igual a mi ilusión.
De "Del bastardo deber ser"
Ediciones Crisol, Octubre de 1973.

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